Había
apoyado alguien en el coche de enfrente de mi casa. Supe quien era...
El..
Salí
de mi casa corriendo, sin pensármelo dos veces. Lo abrace.
+Imbécil,
¿tu sabes lo mucho que te he echado de menos?
-¿Te
crees que yo no?
+Pues no
+Pues no
Me
separo de el. Me miro con mala cara.
-¿Piensas
que no te he echado de menos?
Asentí.
Me acerco a el. Yo no hice rechazo.
-Pues
que sepas que no he parado de pensar en todos estos días que no nos
hemos visto. Que sepas que me he acordado de ti por que no he parado
de pensar en ti.
Sonreí.
No lo pude evitar. Por que, que esa persona que es especia para ti,
te diga que a pesar de todo no te olvida, te hace sonreír si o si.
-Te
quiero.
Nos
dimos un beso.
+No
me quieres mas que yo.
Nos
dimos un abrazo.
-Venga
vamos a dentro.
+¿Te
quedas?
-Tu
familia me ha invitado.
+Ah,
bien.
Entremos
en la casa. Ya estaban todos ahí. Se saludaron. Cenemos y recogimos
todo aquello. Era raro, llevaba desde las nueve de la noche con los
tacones y aun no me dolían los pies.
Ayude
a mi madre a recoger. Mientras el resto de la familia y Dan estaban
en el sofá sentados.
Entremos
mi madre y yo a la cocina a preparar las uvas.
-¿Te
ha gustado la sorpresa?
+¿Dan?
Mi
madre asintió.
+Mucho,
gracias.
-Nada.
Por cierto, ¿que tienes con el?
+Mmm, pues...
+Mmm, pues...
Mi
prima apareció por la puerta.
*Tía,
son novios.
+Inoportuna.
*Es
tu madre, debe saberlo.
-¿Así
que estas con el? ¿Por que no me lo has dicho?
+No
se ha dado la ocasión.
Las
doce menos cuarto a penas quedaban quince minutos para cambiar de
año. Un año mas. Un año mas también con esto que llevaba dentro.
Pero al fin ya iba desapareciendo. O al menos eso me creí yo.
Estábamos
todos en el sofá. Sentados. Las uvas estaban en un vaso de cristal.
Menos diez.
Las
uvas las íbamos a tomar donde mi abuela. Por que allí había chimenea.
Bajemos,
sincronicemos la televisión.
Las
doce, los cuartos, y las doce campanadas.
Me quite la liga. Pensé mi deseo. 'Ser feliz, todos seamos felices'. Y la lance.
Me quite la liga. Pensé mi deseo. 'Ser feliz, todos seamos felices'. Y la lance.
Nos
abracemos. Todos. La típica costumbre de felicitarse el año nuevo y
desearse lo mejor.
Dan,
mi prima y yo fuimos a una fiesta con unos amigos. Era en casa de
uno. En mitad del camino mi prima ya se quito los tacones.
*Cariño,
ya voy muerta. Me los quito,y cuando vayamos a entrar nos los ponemos
para aparentar.
+Yo
también me los quito.
Fuimos
las dos con los tacones en la mano. Lleguemos y a todos los
conocíamos.
Los
saludemos, no paraban de decir '¿no estabais en Londres?' o 'Que
bien ya habéis vuelto' y muchas mas cosas por el estilo. Estaba
agobiada así que nos fuimos a el balcón. Estábamos Dan y yo
apoyados en la barandilla.
-¿Sabes
que te quiero?
+¿A
cuantas se lo dices?
-A
todas.
Le
di un puñetazo en el hombro.
+Imbécil.
-A
todas les digo que te quiero.
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